Madre Teresa

por Amor Seguro, A.C. el agosto 26th, 2010
Gonxha Bojaxhiu… Madre Teresa de Calcuta.
El objetivo principal de mi encuentro con la Beata Teresa de Calcuta es: Descubrir que mueve a una mujer a dejarlo todo por servir y amar a los más pobres…
Por fin amanece, el día que tanto he esperado comienza nublado… fue complicado concertar una cita definir el día y la hora; ella siempre está al cuidado amoroso de alguién… la cita es en Calcuta, en su primera casa. Emocionada al mover el cordón de una campana escucho unos pasos ligeros que me abren la puerta que esconde una sonrisa… –«La está esperando»– me dice una hermana indú.
Se abre la puerta de una pequeña capilla que es toda sencillez, la veo: Con su sari de rodillas en profundo silencio. Espero y veo al Cristo que lo llena todo; le pido luz y sabiduría para saber escuchar, observar y descubrir la maravillosa belleza de una mujer que ha dejado su huella en la historia.
Siento una mano en mi hombro y al levantar la cabeza, la veo: es una sonrisa entera. Al caminar junto a ella percibo el orden, la paz y equilibrio que reina en el lugar. Nos sentamos en un pequeño patio.
(Yo) – Madre Teresa, que gozo verla y estar éste ratito con usted, es un encuentro que me llena el alma, gracias.
(Madre Teresa) – Las gracias se las damos a Dios, ¿en qué puedo servirte?
(L) – ¿Cómo podemos entender dejarlo todo por servir y darse a los que todos rechazan?,
(MT) – Encontrando a Cristo en cada uno de ellos, descubriendo que el amor está en cada uno de las personas que encontramos en nuestra vida.
Junta sus arrugadas manos y me mira con dulzura… me deja en claro que ella no lo ve complicado.
(L) – ¿Usted cómo descubrió que ese era su camino?
(MT) – Soy la menor de tres hermanos, mi mamá fue una mujer de profunda fe. En la adolescencia estuve en un grupo parroquial y gracias a un sacerdote jesuita me interesé por el mundo de los misioneros. A los 18 años ingresé a la congregación irlandesa de las hermanas de Loreto, conocidas por su trabajo misionero en la India. Mi deseo era salir a la calle y ofrecer a la gente la vida de Jesucristo.
(L) – Su nombre, es Inés… ¿por qué elige el nombre de Teresa como religiosa?
(MT) – Adopté a Santa Teresa de Lisieux como guía espiritual ya que de ella aprendí una espiritualidad sana, sencilla, rebosante de espíritu de sacrificio de generosidad y orientada hacia la verdad que está en el Evangelio…
(L) – ¿Cómo empezó su bellísima congregación?, ¿qué fue lo que la motivo para dejar a las madres de Loreto?
(MT) – Fui profesora de Geografía y catequesis en el colegio Saint Mar de las hermanas de Loreto, cuando ya era directora corrían tiempos muy difíciles; escaseaban los alimentos y me enfermé de tuberculosis… nunca he sido muy fuerte; y me enviaron a los pies del Himalaya para Pque me repusiera. En el tren recibí “la llamada, una segunda revelación… y cuando eso ocurre lo único que se puede decir es Si”. – Debía dejarlo todo y seguir a Jesús hasta los barrios más  pobres para servirles. En la calle encontré a un hombre que moría y se lo estaban comiendo las ratas. En ese momento sentí que ese era el camino y la voluntad de Dios”.
(L) – Dejarlo todo, absolutamente todo.
(MT) – Si. En la vida no se necesita nada más que el amor.
(L) – Y una fe extraordinaria y excepcional…
(MT) – El me lo pidió y yo me puse en sus manos he hice su voluntad, El se encargó de todo.
Su mirada me sonríe y me llena de confianza… que dulce es, que paz la envuelve!!!
(L) – Madre Teresa… qué bendición escucharla, esa confianza tan suya quisieramos tenerla todos, ¿cómo… son tantos los cómos, que me apena volver a preguntarle: cómo poder hacer la voluntad de Dios en el mundo de hoy?
(MT) – Busca en el silencio la oración, encuentra la fe… la fe, te enseña cómo amar para saber servir… y en el servicio está la paz de hacer lo que en el silencio Dios te dijo en la oración.
El habla, El te encuentra… si tu lo dejas entrar en tu corazón. Decídete y búscalo.
Al hablarme lo hace de tal manera que me siento profundamente importante para ella, me ve a los ojos con una dulzura que no puede ser de nadie más que de alguién como ella… una mujer llena de amor, de Dios.
No puedo preguntarle nada más, mis ojos se inundan de felicidad de plenitud… ella la Santa del siglo XX en su sencillez me da la respuesta: El amor y el servicio son la explicación de poder dejarlo todo por amar y servir a Dios en los pobres del mundo….
Ella me toma de las manos al verme con sus arrugados ojos me dice:
(MT) – En cada persona está Cristo. Vé y descúbrelo, encuéntralo, para que puedas amarlo y seas feliz… porque sólo en el amor está la verdadera felicidad para la que fuiste creada.
Qué Dios te bendiga.
Se apoya en mi brazo y nos vamos juntas a la capilla… ella se arrodilla y guarda un profundo silencio… está en oración… yo trato de hacer lo mismo y lo único que logro hacer es llorar con el alma dando gracias por un encuentro maravilloso que me hizo entender que vale la pena dejarlo todo… por el amor verdadero.

Esto lo escribí en 2004… ojalá el encuentro que viví con ella en palabras hubiera sido una bella realidad. Se vale soñar con encuentros así. ¿No crees?

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